Los 8 detenidos son combatientes que volvían a España tras luchar junto a las fuerzas rebeldes en Ucrania. Se les acusa de varios delitos graves, como asesinato, tenencia de armas y explosivos, y actos que atentan contra los intereses del Reino de España en el exterior. Recuerda que además, los detenidos difundieron su actividad en las redes sociales con repercusión en la captación y reclutamiento de futuros combatientes.
Por el momento, la operación sigue abierta ya que se están realizando varios registros. Esta operación ha sido coordinada por la Comisaría General de Información de la Policía Nacional con actuación en Cataluña, Extremadura, Madrid, Murcia y Navarra.
El director general de la Policía, Ignacio Cosidó, ha declarado que "son personas que se estaban desplazando a una zona de conflicto para desarrollar actividades armadas y eso está tipificado como posible delito".
