El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha reivindicado en una carta a la militancia el 'No a la guerra' como expresión de "memoria, dignidad y compromiso" de España, al mismo tiempo que denuncia la escalada bélica en Oriente Medio. A pesar de ello, sostiene que España mantiene una posición "coherente y firme" en defensa de la paz.
"España puede decir algo que no todos pueden decir: que habla claro, que actúa con coherencia y que no renuncia a sus principios. Hoy hay mucha gente que se siente orgullosa de nuestro país", subraya en la misiva en la que incide en que el 'No a la guerra' no habla solo del Gobierno, sino que "habla una sociedad, una historia, habláis vosotros".
Asimismo, ha recordado que este lema surgió hace 23 años de la "conciencia colectiva" que le enseñó lo que ocurre cuando un Gobierno, en referencia al PP de entonces, ignora la memoria, la dignidad y el compromiso de un país. "Aprendí lo que pasa cuando un pueblo entero se levanta con valentía y decoro. Cuando millones de personas llenan las calles para decir "no en mi nombre". Yo estuve allí. Y muchos de vosotros también", ha añadido.
Críticas a la postura de otros partidos
El jefe de Gobierno, asimismo, ha señalado que no es la primera vez que este Gobierno se moviliza, recordando la guerra de Ucrania o el genocidio palestino y ha atacado a otros grupos políticos, sin mencionarlos, porque "dudan cuando hay que ser firmes y se esconden en la ambigüedad cuando hay que tomar partido".
Por eso, pone en valor la actitud del PSOE y del socialismo, que es "justicia, humanidad y no resignarse nunca a la violencia" y ha lamentado que las guerras "siempre golpean más fuerte a quienes son más débiles". Ha criticado que las consecuencias están golpeando al bolsillo de los españoles -hipotecas, factura de la luz...-.
Defensa del real decreto de 80 medidas
Ha defendido el real decreto aprobado en Consejo de Ministros de 80 medidas, que ha definido como "el mayor escudo social y económico de toda la Unión Europea" y ha asegurado que el objetivo es ayudar a 20 millones de hogares y tres millones de empresas.
En la carta, el líder del Ejecutivo recuerda que ya se ha cumplido un mes de guerra en el que han muerto más de 2.000 personas, cuatro millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares y las consecuencias se están notando en materia económica, con "el precio del petróleo y del gas disparados y una crisis alimentaria cerniéndose en el horizonte".

