La Policía Nacional ha desplegado un operativo en la playa Benítez, en Ceuta, para continuar con las labores de desalojo del asentamiento ilegal instalado en las inmediaciones de la playa del Trampolín. Decenas de agentes intervienen en la zona para trasladar en autobús a las personas que pernocataban en el asentamiento desde el pasado julio. El objetivo es transportarlos hasta el Centro de Atención Temporal de Extranjeros (CATE) situado en el entorno de la frontera del Tarajal para proceder a su identificación. La actuación de los agentes ha generado tensión, ya que muchos de los migrantes que se encontraban alojados en las playas han huido de la costa por temor a ser expulsados del territorio español.
El fin de este despliegue policial es, básicamente, agilizar los trámites de identificación de los migrantes ilegales que permanecen en el territorio ceutí desde la entrada masiva. Esta situación, en la que los migrantes han salido corriendo de la playa Benítez, no es la primera vez que sucede, ya que, como ocurrió el pasado fin de semana, momento en que se inició el desalojo, los migrantes huyeron a zonas de monte próximas al centro de estancia temporal de inmigrantes (CETI) para eludir la acción policial.
Traslado a Loma Colmenar con persecuciones a migrantes
Tras el traslado de los migrantes al CATE para identificarlos, las autoridades prevén derivar a los migrantes que pernoctan en la Playa Benítez al campamento temporal de Loma Colmenar. Sin embargo, durante la operación de traslado, entre 20 y 30 personas han roto el cordón policial y han echado a correr en dirección al centro de Ceuta. Pese a que la policía ha conseguido detener a media docena de los huidos, muchos de ellos han logrado adentrarse en el centro urbano.
El desalojo de la playa Benítez se debe a "motivos de seguridad" debido a que allí es donde se encuentra el aliviadero de una presa, es decir, el lugar donde se evacua el agua cuando el pantano se llena con motivo de las lluvias. De hecho, según fuentes policiales, se han introducido drones en el conducto y las autoridades han comprobado que hay gente viviendo dentro para evitar ser expulsados de España.

