Tiene mérito, hay que reconocérselo a Vox, lograr que la inmigración parezca el mayor problema que vive un territorio del que tanta gente se está yendo. Como si lo más peligroso para esta tierra fueran los que llegan buscando una oportunidad y no los que se van por falta de ellas. Casi tres meses después de las elecciones en Castilla y León, Mañueco ha salido investido presidente con el apoyo de Vox. Incluye la "prioridad nacional" en el acuerdo, una vicepresidencia y tres consejerías.
Ayer Mañueco defendía que quienes reciban ayudas sociales deberán tener una "vinculación legal, efectiva y estable con Castilla y León". Exigir arraigo en un territorio cada vez más envejecido del que cada vez se va más gente no sé si es lo prioritario. Mañueco defiende ahora que la prioridad nacional es sentido común, aunque en su programa electoral no lo llevaba y criticarla, demagógico. ¿Estará Mañueco llamando demagogo a su compañero Juanma Moreno, que en Andalucía todavía se resiste a incluir prioridad nacional en la negociación con Vox? Dice Mañueco que es fácil de entender. Claro, son lentejas. Una exigencia de Vox para investirle.
En su discurso, Mañueco revistió la "prioridad nacional" de arraigo y de "asignación justa de recursos". Aunque a lo mejor lo injusto no es tanto cómo se reparten los recursos públicos, sino su escasez. Si en vez de un médico a repartir entre 15 pueblos de Palencia, una vez a la semana, o una escuela en 15 kilómetros a la redonda en León y Zamora, hubiera más sanidad y más educación, para garantizar igualdad de acceso a los recursos públicos a los ciudadanos que pagan tantos impuestos como en las ciudades, no habría que racionarlos.
Por eso tiene mérito haber convertido la inmigración en el debate prioritario en Castilla y León, que lleva décadas atrapada en la despoblación y el olvido. Es, junto con Extremadura, la única comunidad en España con menos población que en los años 50. Los jóvenes no llegan al 30%. Cuanto más pequeño el pueblo, mayor el envejecimiento. A quién vas a exigir arraigo donde lo que no queda es gente.
¿Moraleja?
Lo que es fácil de entender
es que cede por el poder

