"El gobierno para los de siempre", de esta manera ha descrito Irene Montero los resultados en las elecciones alemanas de este domingo. En un post publicado en la red social X la dirigente morada ha afirmado que "el racismo, el apoyo al genocidio y el consenso de guerra son una alfombra roja al fascismo" en referencia al alza en votos del partido de ultraderecha Alternativa por Alemania (AfD).
La coalición conservadora formada por la Unión Cristianodemócrata y la Unión Socialcristiana (CDU/CSU) fue la fuerza más votada en los comicios con un 28,5%. En segundo lugar se ubicó el partido ultraderechista AfD, que alcanzó el 20,7% de los votos, logrando casi duplicar su respaldo en comparación con las elecciones legislativas de 2021. La que fuera ministra de Igualdad ha reivindicado una "esperanza infinita" para los "tiempos difíciles" que auguran estos resultados.
La izquierda alemana, por su parte, pierde posiciones debido a la caída histórica del Partido Socialdemócrata (SPD), que quedó en tercera posición con un respaldo del 16,5% y perdió más de 80 escaños. Tras este se situaron Los Verdes, que obtuvieron entre un 12% y un 13%. No obstante, Die Linke, el partido con una línea algo mas radical, experimentó un alza de casi cuatro puntos gasta el 8,7%, con especial incidencia en la población más joven de entre 18 y 24 años entre los que se situó como primera fuerza.
Posible coalición entre conservadores y socialdemócratas
Sin una mayoría clara de un partido ahora el futuro está abierto, aunque todo apunta a que conservadores y socialdemócratas firmarán una coalición de gobierno para mantener el 'cordón sanitario' a la ultraderecha. No obstante la candidata de Alternativa por Alemania, Alice Weidel, se ofreció a negociar un pacto. "Somos el único partido que ha duplicado nuestro resultado. Nos querían reducir a la mitad y ha pasado lo contrario. Nuestro brazo siempre estará extendido para entrar al Gobierno y hacer realidad la voluntad del pueblo", dijo Weidel en la fiesta electoral del partido.
Por su parte el candidato del bloque conservador, Friedrich Merz, ha reclamado unas "negociaciones rápidas" para encarar la tensa situación internacional y la crisis económica interna. Olaf Scholz, dirigente del SPD ha afirmado que "es un resultado amargo y asumiré mi responsabilidad", tras lo que ha enviado un mensaje a Merz: "Tenemos que mantener lo que hemos dicho. No se puede cooperar con la ultraderecha."

