El Ejecutivo ha logrado convalidar en el Congreso su plan de respuesta a los nuevos aranceles estadounidenses, una iniciativa que movilizará más de 14.000 millones de euros en apoyo financiero y medidas de protección para empresas y trabajadores afectados. La votación ha contado con 176 apoyos, procedentes del PSOE, Sumar, Junts, ERC, Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria, frente a 169 votos en contra de PP, Vox y UPN, y cuatro abstenciones, entre ellas la de Podemos.
El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido la urgencia y necesidad de este plan, que busca amortiguar el impacto de los aranceles impuestos por la administración estadounidense sobre sectores estratégicos como el vino, el aceite y el acero. El real decreto ley contempla una primera inyección de 7.400 millones de euros en nuevas líneas de financiación y avales, a los que se suman otros 6.400 millones procedentes de instrumentos ya existentes. Además, incluye mecanismos para retener el empleo en las empresas afectadas y medidas para impulsar la internacionalización y la competitividad del tejido productivo español.
El apoyo de Junts ha sido clave para la aprobación del decreto, tras intensas negociaciones de última hora que permitieron incorporar algunas de sus demandas al texto definitivo. Por su parte, Podemos ha optado por la abstención, desmarcándose del resto de socios habituales del Gobierno. PP y Vox han rechazado el plan, argumentando que las medidas son insuficientes y criticando la falta de diálogo con la oposición.
El ministro Cuerpo ha subrayado que el plan es solo un punto de partida y que se irá adaptando a las necesidades de empresas y sectores a medida que evolucione el contexto internacional. También ha hecho un llamamiento a la unidad política y a la colaboración con las comunidades autónomas y la Unión Europea para reforzar la respuesta ante la incertidumbre global.
En conclusión, el Gobierno ha conseguido sacar adelante su plan arancelario en un contexto de elevada tensión comercial y política, asegurando una red de protección para los sectores más expuestos y reforzando el compromiso de adaptarse a los desafíos que plantean los nuevos aranceles estadounidenses.

