El Congreso de los Diputados lo ha vuelto hacer. Una semana después de rechazar la senda de estabilidad del Gobierno para 2027-2029, el pleno ha vuelto a tumbar la ley obteniendo el mismo resultado. Con los votos en contra de PP, Vox y Junts, el Congreso establece un nuevo revés político demostrando que el Gobierno no cuenta con los apoyos necesarios para sacar adelante las cuentas.
En total, la iniciativa del Gobierno ha contado con 176 votos en contra, 166 votos a favor y la abstención de Podemos. Este fracaso parlamentario, además, acerca el posible adelanto de las elecciones generales porque el propio Sánchez se mostró dispuesto a sacar las urnas si la Cámara Baja le tumbaba las cuentas.
El Ejecutivo ha optado por llevar de nuevo la misma senda de estabilidad y los mismos objetivos de déficit que ya habían sido rechazados por el Congreso la semana pasada, sin pasar por una negociación con los grupos para intentar recabar apoyos. Y es que la ley de estabilidad presupuestaria obligaba a esta segunda votación en la Cámara. No obstante, el rechazo de los objetivos de déficit supone que las comunidades autónomas se queden sin los 5.849 millones de margen fiscal que suponía contar con una décima de déficit (0,1 % del PIB) para cada uno de los próximos tres años.
Las consecuencias de la no aprobación
Al ser rechazada la senda del Gobierno, se vuelve a la senda original, la de 2023, que no incluye ese margen y que prevé el equilibrio fiscal para las autonomías.
Por otro lado, el segundo rechazo del Congreso no tiene implicaciones prácticas, puesto que el Gobierno podrá presentar los Presupuestos de 2027 en octubre tomando como referencia ese objetivo de déficit público del 1,8 % del PIB que ya está acordado con Bruselas.
Unas elecciones cada vez más cerca
Durante el segundo debate de este jueves el ministro de Hacienda, Arcadi España, le ha dicho al PP que "es legítimo discrepar políticamente del Gobierno", pero que resulta "difícil de comprender" que esa discrepancia "termine traduciéndose en menos recursos para los territorios en los que ellos mismos gobiernan".
"Espero que hayan reflexionado y que no opten por el bloqueo, sino por obtener más recursos y más estabilidad para el conjunto de nuestras administraciones", le decía el ministro al PP antes de la votación.
Lejos de la petición de Arcadi España, el diputado del PP José Vicente Marí ha pedido al Gobierno que "no hagan perder el tiempo a los españoles y convoquen elecciones" y le ha afeado al ministro que ni siquiera haya tratado de llegar a un nuevo acuerdo con las comunidades autónomas en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF).
El diputado de Junts, Josep María Cruset, le ha dicho al ministro que no debe tener mucho interés en sacar adelante unos nuevos presupuestos cuando les presenta a las comunidades autónomas el mismo margen fiscal que en ejercicios pasados y que ya ha sido rechazado, al tiempo que ha criticado que los últimos datos de ejecución de inversión sitúen a Cataluña a la cola cuando para pagar impuestos está en cabeza.
El diputado de Vox, José María Figaredo, ha considerado que el ministro de Hacienda va al Congreso a pedirles a los españoles que paguen más impuestos y ha echado la culpa del afán recaudatorio del Gobierno "a los 5 millones de inmigrantes que han metido en España en los últimos cinco años" que están menoscabando los servicios públicos.

