Los resultados electorales de Castilla y León dejan un panorama complicado para la izquierda española, aunque no tanto para el PSOE, que ha conseguido mejorar la tendencia frente a Aragón y Extremadura.
Para la periodista Carolina Bescansa, el partido que lidera Pedro Sánchez tendría complicado plantar cara a la derecha: "Sería un suicidio. Si fagocita el espacio de la izquierda, tiene absolutamente imposible hacer frente a la mayoría construida entre el PP y Vox". Así lo ha indicado en Por fin, donde asegura que a día de hoy no hay dudas de que ambos partidos "formarán acuerdos de investidura en todas las comunidades autónomas en las que ha habido elecciones".
Sobre el futuro de la izquierda española, Bescansa lo tiene claro: "Le queda mucho trabajo por delante porque se han cometido demasiados errores". Bajo su punto de vista, ahora es momento de "tomar conciencia porque no se puede seguir por este camino".
Se han cometido demasiados errores
Por tanto, "hay que ponerse a trabajar", pero no de cualquier forma. "Lo que toca es empezar a hacer las cosas de abajo a arriba, a ver si así conseguimos que las cosas cambien", ha señalado frente a las propuestas de voces como "Gabriel Rufián, que lo que están planteando es la necesidad de sacar la calculadora y generar acuerdos en las provincias como único mecanismo contra las mayorías del PP y Vox".
Un cambio visible
También se ha pronunciado sobre este tema el periodista Juan Soto Ivars, quien ya habla de un cambio de tendencia en España respecto al voto. "Las cosas han cambiado. Hemos pasado de un país en el que la gente votaba a un espacio como Podemos, a un país en el que todas las autonómicas van dando resultados en los que la derecha supera el 60%. El cambio es ese", apunta en Por fin. "Se va a producir próximamente y será hacia la derecha".
En cuanto a lo que ha pasado a la izquierda del PSOE, Soto Ivars contempla que Pedro Sánchez "ha ocupado ese espacio". Tanto que habla de una podemización: "Lo más interesante de Sánchez es cómo ha podemizado al PSOE (...) Al final, Felipe González va a tener que reconocerle que se ha cargado a toda la izquierda a su izquierda".
