La convalidación del decreto de medidas fiscales aprobado por el Gobierno para paliar los efectos de la guerra en Oriente Medio pende de un delicado equilibrio parlamentario tras la decisión de Podemos de abstenerse. El Ejecutivo necesitará ahora el respaldo, o al menos la abstención, del PP o el apoyo explícito de Junts para sacar adelante la norma en el Congreso.
A tres días de la votación en el Pleno, el escenario continúa abierto. La abstención anunciada por Podemos, que cuenta con cuatro diputados, altera la aritmética parlamentaria y convierte a populares y nacionalistas catalanes en actores decisivos para la aprobación del paquete anticrisis.
El decreto ley, aprobado el pasado viernes por el Consejo de Ministros, incluye medidas fiscales destinadas a amortiguar el impacto económico derivado del conflicto en Oriente Medio. Sin embargo, su continuidad depende de una votación en la que el bloque de investidura no tiene garantizada la mayoría suficiente sin apoyos externos.
En este contexto, el PP no ha desvelado aún cuál será el sentido de su voto. La formación que lidera Alberto Núñez Feijóo ha optado por mantener la incógnita mientras negocia posibles modificaciones con el Ejecutivo.
Los populares han anunciado que remitirán una carta al Gobierno para reclamar la incorporación de nuevas medidas, entre ellas la deflactación del IRPF. Según ha defendido la secretaria general del partido, Cuca Gamarra, se trata de una iniciativa “eficaz y directa” que beneficiaría especialmente a las rentas más bajas.
La respuesta del Ejecutivo a estas propuestas será determinante para fijar la posición final del PP, que podría optar tanto por el apoyo como por la abstención o el rechazo. Este último escenario complicaría aún más la aprobación del decreto.
Por su parte, Junts tampoco ha confirmado su voto, aunque fuentes del partido apuntan a una posible predisposición favorable. La formación catalana ha valorado positivamente que el Gobierno haya incorporado varias de sus propuestas fiscales al texto.
Entre ellas figuran la rebaja del IVA al 100% en el gas natural, los carburantes y la electricidad, así como la reducción al 0,5% del impuesto especial sobre la electricidad y la suspensión temporal del impuesto sobre la producción de energía eléctrica.
Un equilibrio parlamentario ajustado
Si el PP opta por la abstención, el decreto podría salir adelante sin necesidad del voto afirmativo de Junts. Sin embargo, si los populares votan en contra junto a Vox y UPN, el respaldo de la formación catalana se volvería imprescindible para lograr la convalidación.
Mientras tanto, el resto de socios del Gobierno se inclinan por apoyar la norma, al considerar adecuadas la mayoría de las medidas incluidas en el paquete anticrisis. Este respaldo, no obstante, resulta insuficiente sin el concurso de al menos uno de los dos actores clave.
Podemos ha justificado su abstención al considerar que las rebajas fiscales planteadas “no son la vía adecuada” para frenar la subida de precios. La formación apuesta por intervenir directamente en los mercados mediante topes a los precios de carburantes, energía y alimentos.
Como antesala de la votación, el presidente del Gobierno comparecerá este miércoles en el Congreso para exponer la posición del Ejecutivo ante la guerra y defender el conjunto de medidas adoptadas. Su intervención será clave para intentar recabar los apoyos necesarios de cara a una votación decisiva.

