El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado este jueves la imposición de nuevos aranceles a decenas de socios comerciales a partir del próximo 7 de agosto. Incluyen un mínimo global del 10 por ciento y gravámenes a partir del 15 por ciento para aquellos países que tengan superávit comercial con el país norteamericano.
Así lo ha declarado en una orden ejecutiva que mantiene sin apenas cambios las tasas básicas para muchos de los socios comerciales. El texto, difundido por la Casa Blanca, incluye una lista de casi 70 países a los que se aplicarán aranceles específicos que oscilan entre el mínimo de 10 y el 41 por ciento, como es el caso de Siria. Aquellos estados que no figuren en el listado tendrán un gravamen predeterminado del 10 por ciento. En el caso de la UE se mantiene el impuesto del 15% para todos los productos que exportemos, incluidos los coches. La excepción se mantiene en el acero y el aluminio cuyo gravamen no baja del 50%.
China y México las dos excepciones
Este viernes, 1 de agosto, era el día fijado en el calendario para que entraran en vigor esos nuevos gravámenes, pero anoche se informaba de que estarán plenamente activos unos días más tarde, el próximo jueves 7 de agosto. Dos excepciones a esta fecha límite son China, cuya tregua expira el 12 de agosto, y México, que ha recibido este jueves una prórroga de 90 días para seguir las negociaciones comerciales con Washington.
Este mismo jueves el mandatario ha elevado hasta el 35 por ciento las tasas a los productos importados desde Canadá que no estén incluidos en el acuerdo comercial entre estos dos países además de México (USMCA, por sus siglas en inglés), alegando que su vecino del norte "no ha cooperado en la lucha contra la avalancha de fentanilo y otras drogas ilícitas".
Trump anunció a principios de abril un arancel básico del 10 por ciento sobre las importaciones de casi todos los socios comerciales de Estados Unidos, así como otros más elevados para una larga lista de países. La medida fue suspendida poco después durante 90 días para permitir las negociaciones comerciales. Desde entonces, algunos países, entre ellos Reino Unido y Japón, han llegado a acuerdos con el Gobierno estadounidense para reducir los aranceles. Por su parte, la Unión Europea ha aceptado un gravamen a sus exportaciones del 15 por ciento.

