Siete de cada diez empresas familiares consideran "muy relevantes" los cambios regulatorios y el descenso de rentabilidad de las compañías.
Seis de cada diez apuntan también a la subida de impuestos de los costes energéticos y a la guerra por el talento.
Ocho de cada diez empresarios creen que el factor más determinante para los próximos años será la innovación y la formación de trabajadores.
El 65% de las empresas familiares españolas afirma que ha aumentado su facturación en los últimos doce meses, un porcentaje diez puntos inferior al anterior encuesta.
