El Gobierno ha conseguido sacar adelante su propuesta de reforma del modelo de financiación autonómica, pactada con Esquerra Republicana, con los únicos votos favorables de Cataluña y Canarias.
El texto ha recibido el rechazo de Asturias, Castilla-La Mancha y todas las comunidades gobernadas por el Partido Popular durante la reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. El siguiente paso será su tramitación parlamentaria, en la que podrán introducirse modificaciones.
El ministro de Hacienda, Arcadi Espada, ha celebrado la aprobación de la propuesta y ha insistido en que su aplicación será voluntaria para las comunidades autónomas. Además, ha acusado a los gobiernos regionales del PP de rechazarla siguiendo una orden de Génova.
Espada ha cuestionado especialmente la oposición de la Comunidad Valenciana, Murcia y Andalucía, territorios que, según ha defendido, se encuentran entre los más beneficiados por el nuevo sistema. El ministro también ha recordado que las comunidades tendrán la oportunidad de plantear cambios durante el recorrido parlamentario del proyecto.
Castilla-La Mancha teme nuevas concesiones a Cataluña
La posibilidad de que el texto experimente modificaciones durante su tramitación ha generado preocupación en Castilla-La Mancha. Su consejero de Hacienda ha advertido de que ese proceso le pone "los pelos de punta" ante la posibilidad de que se produzcan nuevas concesiones a Cataluña.
Asturias también ha votado en contra del modelo, aunque su responsable de Hacienda ha valorado que el Gobierno haya incorporado al texto la creación de un nuevo "fondo de dinamismo". Este instrumento estará destinado a compensar a las comunidades que se encuentren peor financiadas.
El ministro ha explicado que este mecanismo tendrá en cuenta factores adicionales que no están suficientemente reflejados en el modelo. Entre ellos ha mencionado la población flotante de las islas y la extensión de la masa forestal de algunos territorios.
Un fondo paralelo todavía sin cuantificar
La compensación no se incluirá directamente en el nuevo sistema, ya que, según ha argumentado Espada, cualquier modificación interna puede afectar al conjunto de elementos del modelo. Por ello, el fondo tendrá una tramitación paralela y diferenciada, aunque quedará recogido en el mismo texto.
El Gobierno ha confirmado que este instrumento supondrá la movilización de recursos adicionales, pero todavía no ha precisado cuál será su cuantía ni cómo se repartirán exactamente entre las comunidades beneficiarias.
Espada ha defendido que el modelo reduce las desigualdades territoriales y ha explicado que algunas de las alegaciones presentadas por las autonomías han sido descartadas porque entraban en conflicto con los intereses de otras regiones. El Ejecutivo afronta ahora la negociación parlamentaria de una reforma que ha superado su primer trámite con un respaldo autonómico muy limitado.

