Endesa e Iberdrola han responsabilizado a Red Eléctrica del apagón del pasado 28 de abril. Sus consejeros delegados, José Bogas y Mario Ruiz-Tagle, así lo han ratificado en la comisión de investigación en el Senado, en que el origen del colapso fue un "error de planificación" y una gestión inadecuada de la estabilidad del sistema.
"Endesa y el resto de operadores no tenemos más responsabilidad en garantizar la estabilidad del sistema. Es Red Eléctrica quien tiene que garantizar esa estabilidad", ha afirmado Bogas (Endesa), quien ha sido tajante al señalar que cumplieron "rigurosamente" todas las normas y respondieron a las indicaciones del operador del sistema.
Desde primera hora de la mañana ya había señales claras de inestabilidad. "Desde las nueve de la mañana había muestras claras de inestabilidad" y la empresa lo comunicó antes de las 11.00 horas. Sin embargo, ha lamentado que Red Eléctrica "no le dio la importancia que tenía".
Tras dos oscilaciones de frecuencia imprevistas, una en una planta fotovoltaica de Badajoz y otra en la interconexión con Francia, Red Eléctrica reaccionó, pero para el consejero delegado de Endesa lo hizo de forma contraproducente. Al corregir esas alteraciones, "se produjo una reducción sustancial de las herramientas para controlar la tensión cuando ya había poca generación síncrona" y "se dejó al sistema en una situación de debilidad extrema".
"Hay una sola causa"
Mario Ruiz-Tagle, consejero delegado de Iberdrola España, ha ido en la misma línea: "Hay una sola causa, un error de planificación el 28 de abril".
A su juicio, la función esencial de Red Eléctrica es "garantizar la seguridad de suministro a toda España, todos los días y a todas las horas", y ese día no se aseguró la presencia suficiente de medios síncronos para controlar la tensión.
Ambos directivos han recordado que a lo largo de 2025 ya se habían producido avisos y señales de tensión en escenarios similares, especialmente en primavera y otoño. También que el incremento de renovables exige mayores herramientas de control, unas herramientas que existen y no se aplicaron adecuadamente antes del 28 de abril.

