Viajar a la Luna es algo increíble, pero comer macarrones con queso desde una nave en el espacio tampoco se queda atrás. Los cuatro tripulantes de la NASA que viajan al satélite natural en la misión Artemis II, además de contar con una preparación científica que roza la excelencia, también deben estar preparados para todo tipo de situaciones allí arriba. Y en esto también se incluyen tareas tan cotidianas como comer o atender a sus necesidades.
"En el espacio uno come todo en bolsas de plástico o pequeñas bolsas metálicas porque tenemos que rehidratar mucha comida", dice la especialista de la misión Artemis II, Christina Koch, mientras muestra un envase en un video grabado desde el interior de la nave Orion.
"Esto es cóctel de camarones. Y este ya está rehidratado, así que le añadimos agua. Los camarones la absorbieron y la verdad es que está bastante rico (...) Esto son judías verdes. Así que tenemos que comer verduras incluso en el espacio, pero no se preocupen, también nos dan macarrones con queso".

Beber agua en el espacio
No solo cambia la forma de comer, sino también la de beber. En el caso del agua, esta se vuelve esférica en el espacio. "Se trata de la tensión superficial", explica el comandante de la misión, Reid Wiseman. "La tensión superficial está presente en todas partes, por lo que crea una burbuja perfecta porque no hay gravedad que actúe sobre ella, y por eso se queda en esa esfera perfecta".
Durante el vídeo, el especialista de misión Jeremy Hansen realizó una demostración de RCP a pesar de las limitaciones de espacio, al tiempo que respondía preguntas de jóvenes durante una videollamada con la Agencia Espacial Canadiense (CSA).
La tripulación tiene previsto orbitar la Luna y regresar a la Tierra en una expedición de casi 10 días. La misión pondrá a prueba las capacidades de la nave espacial, adentrándose en el espacio más allá de cualquier exploración humana anterior.


