El Departamento de Salud del Gobierno Vasco mantiene activa hasta mediados de noviembre la vigilancia para detectar y monitorizar la presencia y expansión del mosquito tigre, que se encuentra en su momento de mayor actividad, favorecido por las temperaturas cálidas. Este insecto está presente en 120 municipios vascos, 30 más que hace un año, si bien no se ha detectado ningún caso de contagio autóctono desde su detección en 2014.
Desde Salud han explicado que la mayor expansión del mosquito tigre comienza en septiembre, con la aparición de las primeras lluvias. Pese a la llegada del otoño, Euskadi continúa registrando temperaturas suaves para la época, lo que favorece la proliferación de este insecto, cuya presencia podría prolongarse, en función del clima, hasta mediados de noviembre.
Esta especie invasora se considera un problema de Salud Pública, ya que es capaz de transmitir enfermedades como el dengue, zika y chikungunya. Su abordaje responde al enfoque 'Una Sola Salud' (One Health), recogido en el compromiso del Gobierno Vasco en el Pacto Vasco de Salud, que reconoce "la estrecha relación entre la salud humana, animal y ambiental".
La Consejería ha desatacado que "la probabilidad de contagiarse en Euskadi es muy baja", si bien en lo que va de año se han registrado 37 casos importados de personas que se infectaron fuera de esta comunidad autónoma, en zonas con transmisión de esas enfermedades. De ellos, 23 corresponde a Bizkaia, ocho a Gipuzkoa y seis a Álava.
Esta cifra supone siete casos más que en todo 2025, cuando se detectaron 30 casos en total (11 en Bizkaia, 10 en Gipuzkoa y nueve en Álava).
Según ha explicado Salud, "reducir la presencia del mosquito tigre contribuye a reducir el riesgo de que los virus que producen estas enfermedades empiecen a circular a nuestro alrededor, provocando casos autóctonos". Desde la detección de este insecto en 2014, no se ha registrado ningún caso de contagio autóctono en Euskadi.

