Paula Remírez Ruiz ha conseguido unas cuantas de las cosas con las que sueñan los deportistas y los pamploneses: ha sido árbitro de Taekwondo en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, en los Paralímpicos de París 2024...y lanzó el chupinazo anunciador de las Fiestas de San Fermín en 2017 como representante de la DYA. Solo le falta hacer un saque de honor en El Sadar: "No me lo había propuesto, pero es un objetivo más -ríe-".
El árbitro de una competición también siente presión: "Los Juegos de Tokio fueron en plena pandemia. Fueron maravillosos y al no haber público no te pones nervioso, pero a la vez algo descafeinados por la falta de ese apoyo que da el público. La familia paralímpica tiene unos valores increíbles y lo vives todo con más intensidad".
El ambiente de máxima competición se mantiene en unos Juegos Paralímpicos: "Se mantiene pero es una competición más sana. Los competidores son más nobles. La competitividad está ahí, pero a la vez es más limpia, con menos roces". Tras los Juegos Paula fue designada mejor árbitra paralímpica: "Se agradece que tu círculo de expertos, que es la Federación Mundial, te reconozca que el trabajo que has hecho ha estado muy bien. Y más aún en la gran competición que todo deportista, y me incluyo, quiere ir, unos Juegos Olímpicos o Paralímpicos".
Ahora recoge en casa el fruto de una gran temporada con el Galardón, el tercero de su carrera, como Árbitra más destacada en los Galardones del Deporte Navarro.
