El campo navarro ha reivindicado este 15 de mayo, día de San Isidro, su papel estratégico para el desarrollo económico y social de Navarra a través de una conversación en Onda Cero Pamplona con representantes de los distintos eslabones del sector agroalimentario. Bajo el paraguas del Club Agroalimentario de Navarra, organizaciones agrarias, cooperativas e industria alimentaria han lanzado un mensaje común basado en la unión, el relevo generacional y la necesidad de poner en valor el trabajo que hay detrás de cada alimento.
Han participado en el programa Txemi Ancín, agricultor de Torres del Río y vocal de la Ejecutiva de UAGN; Marta Echeverría, gerente de la cooperativa cerealista Ezkibel de Allo en representación de UCAN; y Sara Jiménez, directora general de Conservas Rosara de Andosilla y representante de Alinar.
Los tres han coincidido en destacar la importancia de la unión dentro del Club Agroalimentario de Navarra para dar visibilidad al sector y reforzar su peso económico y social. Ancín subrayó que el objetivo es “buscar la estabilidad de las tres partes” y mantener vivos los pueblos. Su testimonio reflejó además el fuerte impacto de la despoblación rural: en Torres del Río, explicó, hace décadas la mayoría de la población vivía del campo, mientras que hoy apenas quedan tres agricultores en activo.
Desde el ámbito cooperativo, Echeverría defendió el papel de las cooperativas como herramientas de apoyo al agricultor, capaces de ofrecer asesoramiento técnico, comercialización y servicios que permiten ganar competitividad. También ha insistido en que el sector ha evolucionado profundamente gracias a la innovación y la digitalización, desmontando la imagen de un campo atrasado. “Hoy se trabaja con datos, planificación y mucha profesionalidad”, ha asegurado.
Por su parte, Sara Jiménez ha puesto el foco en la industria agroalimentaria y en las dificultades actuales para encontrar mano de obra, especialmente en cultivos emblemáticos como el espárrago, la alcachofa o el pimiento del piquillo. Explicó que, pese a los avances tecnológicos, muchas labores siguen dependiendo del trabajo manual y ha lamentado que socialmente el trabajo en el campo haya perdido atractivo entre los jóvenes.
Se ha abordado también el componente vocacional del sector. Ancín ha reconocido que dudó antes de dedicarse a la agricultura, aunque finalmente siguió la tradición familiar. Ha destacado tanto los momentos de presión como la tranquilidad y calidad de vida que ofrece el entorno rural. Además, ha explicado como latecnología ha transformado el trabajo agrícola, con maquinaria avanzada, drones o sistemas de mapeo que han revolucionado la productividad.
Los participantes han coincidido en la necesidad de comunicar mejor la aportación del sector agroalimentario a la sociedad. Más allá de producir alimentos, han recordado que el campo genera empleo, fija población, cuida el paisaje y sostiene la identidad rural de Navarra. También han reivindicado la calidad y el valor gastronómico de los productos navarros, vinculados a una forma de vida y de relación social en torno a la mesa.
