La Enfermería Familiar y Comunitaria vuelve a situarse en el centro del debate sanitario. El último informe presentado por la Federación de Asociaciones de Enfermería Familiar y Comunitaria pone cifras a una realidad que el colectivo arrastra desde hace años, el Sistema Nacional de Salud ha destinado cerca de 429 millones de euros a formar a casi 8.000 especialistas que, sin embargo, no cuentan con plazas estructurales suficientes para desarrollar plenamente su labor.
Una inversión que, según denuncian las organizaciones profesionales, no se traduce en una mejora efectiva de la atención al paciente, especialmente en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y el aumento de enfermedades crónicas, donde el papel de la enfermería comunitaria resulta clave.
En la Región de Murcia, la situación no es ajena a este diagnóstico. El Colegio Oficial de Enfermería de la Región de Murcia ha querido visibilizar este escenario y analizar sus implicaciones en el ámbito autonómico, donde la implantación de la especialidad avanza a un ritmo desigual respecto a otras comunidades.
Para abordar esta realidad, en el espacio Tiempo de enfermeras conversamos con María del Carmen Celdrán Navarro, presidenta de SEAPREMUR, quien detalla las carencias actuales, las necesidades del sistema y las principales reivindicaciones del colectivo.
Un análisis que pone sobre la mesa una cuestión de fondo: cómo aprovechar el capital humano ya formado para reforzar la Atención Primaria y garantizar una respuesta sanitaria más eficaz, cercana y adaptada a los retos demográficos actuales.
