El delegado del Gobierno en Extremadura, José Luis Quintana, ha replicado al vicepresidente y consejero de Desregulación, Servicios Sociales y Familia de la Junta, Óscar Fernández Calle, que los datos aportados esta semana sobre el sistema de acogida de menores migrantes no acompañados en la comunidad - 107 tutelados y 364 plazas en total - son las estimaciones que tiene el Ejecutivo Central sobre la capacidad de los distintos centros que hay en el país y en concreto en la región.
De igual modo, ha apuntado que, cuando se ha celebrado la Conferencia Sectorial sobre este mismo asunto, "Extremadura no ha ido" y en que cuando se hace la distribución de esos menores migrantes, viene "acompañado con fondos nacionales, del Gobierno".
En cualquier caso, Quintana ha recordado que "esto es una ley" que dice que "las comunidades tienen que ser solidarias entre sí", tras lo que se ha preguntado si Extremadura "no quiere cumplir la ley" y "no quiere ser solidaria", ha planteado.
"¿Extremadura quiere dejar de ser solidaria, que lo ha sido hasta ahora?", ha preguntado el Delegado del Gobierno, quien ha reiterado que la legislación española prevé la distribución de menores migrantes entre las comunidades cuando hay una saturación como en el caso de Ceuta, "eso se prevé por ley y el principio es claro, los menores son sujetos de protección, no de rechazo político".
Así, Quintana ha abogado por no hacer "política con menores" y que no se califiquen por "el color de su piel", tras lo que ha aseverado que "negarse a acogerlos no es una acción política legítima" sino "incumplir el espíritu de la ley y de la protección del menor".
"Para quienes dicen que no se puede acoger más menores, pues falso, porque España tiene un sistema de capacidad estructural y mecanismos de reparto, por ley", tras lo que ha aseverado que este hecho "es insolidario, deja toda presión en el territorio o en la frontera como Ceuta", ha reafirmado Quintana, quien ha añadido que "además es irresponsable" y pretende convertir "un problema humanitario" en "un arma política".
De esta manera se ha pronunciado el delegado del Gobierno a preguntas de los periodistas en rueda de prensa este miércoles en Badajoz, tras las acusaciones de Fernández Calle le haya acusado de manipular los datos sobre la acogida de menores.
CRISIS HUMANITARIA, NO DE SEGURIDAD
A este respecto, el delegado ha matizado en primer lugar respecto a los hechos sucedidos la pasada semana en Ceuta que "es una crisis humanitaria y no de seguridad, como quiere el PP y Vox, principalmente", dado que lo que ha ocurrido en dicha ciudad autónoma "tiene todos los elementos de ser una crisis humanitaria" y ha habido decenas de fallecidos "en los intentos de cruce" y miles de personas en una situación de "extrema vulnerabilidad".
Entre quienes permanecen, ha continuado, hay cientos o miles de menores no acompañados en las calles en Ceuta, y los propios responsables sobre el terreno han señalado que la prioridad es protegerles.
"¿Alguien es capaz de decir públicamente que no quiere proteger a los menores que están en nuestro país? Que es una manera absolutamente de, sin pudor ninguno, negar la solidaridad", ha sostenido el delegado del Gobierno, quien ha considerado que cuando hay niños solos, sin familia y durmiendo en la calle "se habla de derechos humanos y no de orden público".
Del mismo modo, ha hecho hincapié en que el propio debate político "ha evidenciado" que PP y Vox rechazan acoger menores "pese a la necesidad objetiva de reparto" y ha planteado que Extremadura cumple con la ley y con los valores constitucionales, "lo ha hecho siempre", y que se debe apostar por la solidaridad entre los territorios y rechazar "los discursos que criminalizan a menores o niegan su protección".
Asimismo, ha defendido que España es un país "serio", controla sus fronteras y protege los derechos humanos y que "esto no va de seguridad" sino de "humanidad", así como que "la supuesta invasión duró 24 horas", pero lo queda hoy son niños que necesitan una protección. "España y también Extremadura deben estar a la altura", ha aseverado y, como dice la Constitución, las comunidades autónomas deben ser solidarias entre sí.
Finalmente, José Luis Quintana ha concluido asegurando que "con Extremadura se ha sido muy solidario muchas veces" y "siempre ha sido una región solidaria", por lo que le daría "mucha pena" que dejara de serlo.

