Las principales plazas del recinto amurallado han acogido desde primera hora de este martes los tradicionales concursos de frutas, hortalizas y artesanía, mientras miles de visitantes recorrían los puestos instalados en las calles del casco histórico y asistían al concurso de tamborileros, uno de los símbolos más característicos de la fiesta.
La concejala de Turismo, Belinda Martín, ha destacado el éxito de las primeras jornadas del programa festivo y ha asegurado que el Lunes Menor "está totalmente consolidado".
"Fue un éxito rotundo en todos los sentidos. Desde el Ayuntamiento no podemos estar más contentos", ha afirmado Martín, quien ha agradecido la implicación de los grupos folclóricos, artesanos y diseñadores participantes en el desfile celebrado la noche anterior en la plaza de Ansano.
La edil ha señalado que el Ayuntamiento mantendrá su apuesta por esta iniciativa, que ha unido la innovación con los materiales tradicionales de la tierra, y ha anunciado que la primera edición del concurso de diseñadores tendrá continuidad en próximas ediciones.
Respecto a la aspiración de que el Martes Mayor sea declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, Martín ha explicado que el Consistorio ha retomado la preparación del expediente tras la tramitación de la candidatura de la Semana Santa y trabaja para completarlo en los próximos meses. "Creemos que es necesario y merecido", ha señalado.
La responsable municipal ha defendido además que la fiesta debe evolucionar sin perder su identidad, pues "las tradiciones permanecen y eso es lo que nos diferencia de otros mercados y de otras ciudades".
En este sentido, ha subrayado que el Martes Mayor debe seguir conservando elementos como los tamborileros, la presencia de los artesanos y los productos llegados de las distintas comarcas del norte de Extremadura.
"No solo es una fiesta de Plasencia, sino también de todas las comarcas que tenemos a nuestro alrededor, y así va a seguir siendo", ha concluido.
El Martes Mayor nació en la década de los sesenta como homenaje a los comerciantes, agricultores y artesanos vinculados al tradicional mercado de los martes, cuyos orígenes se remontan al siglo XII y a la fundación de la ciudad, y se ha consolidado como una de las principales citas del calendario festivo placentino.
Aunque con variaciones, el mercado se celebra en la actualidad con notable éxito y, además de un lugar de venta y compra de diversas mercancías, también es terreno de cita semanal de los placentinos, los habitantes de las comarcas cercanas y los turistas.

