La consejera de Cultura, Turismo, Jóvenes y Deportes en funciones, Victoria Bazaga, ha participado este jueves en la inauguración de la exposición que presenta los primeros resultados de la campaña de excavaciones desarrollada en 2025 en la necrópolis de Medellín, un proyecto que ya está aportando nuevos datos de "gran relevancia" sobre la Protohistoria peninsular.
Durante su visita, Bazaga ha subrayado que esta muestra permite acercar a la ciudadanía los avances de un proyecto que "ya está dando frutos" y que sitúa a Medellín en el "mapa" de la investigación arqueológica actual.
La exposición reúne una selección de los hallazgos más significativos de la primera campaña, que aportan nuevas "claves" sobre las formas de vida y los rituales funerarios de las comunidades tartésicas en este enclave.
La actuación forma parte de un convenio de colaboración entre la Junta de Extremadura, el Ayuntamiento de Medellín (Badajoz) y la Real Academia, con vigencia hasta 2028 y una inversión por parte del Ejecutivo regional de 245.000 euros.
Este acuerdo contempla el desarrollo de cuatro campañas de excavación y tiene como objetivo avanzar en la investigación, la conservación y la difusión de uno de los yacimientos más importantes del suroeste peninsular.
Entre los hallazgos expuestos destacan piezas como cerámicas griegas del siglo V a.C., que evidencian la conexión de estas comunidades con el Mediterráneo y refuerzan la relevancia internacional del enclave.
En este sentido, la consejera ha destacado que la segunda campaña de excavaciones, iniciada este mismo mes de marzo, está confirmando que la necrópolis es "más extensa y compleja de lo que se pensaba inicialmente", lo que abre nuevas perspectivas para la investigación científica, apunta en nota de prensa la Junta.
Bazaga ha incidido en la importancia de las actuaciones de conservación que se están llevando a cabo para proteger el yacimiento, declarado Bien de Interés Cultural en 2014.
Así, los estudios realizados han evidenciado el "deterioro progresivo" del terreno que protegía la necrópolis, reducido a la mitad en las últimas décadas debido al paso del tiempo y a la actividad agrícola, lo que ha provocado "daños" en algunas estructuras funerarias.

