La empresa Biomasa Sierra de Gata S.L. ha iniciado la construcción y puesta en marcha de una planta de producción de pellets de madera en la localidad cacereña de Villasbuenas de Gata, por un valor de 14 millones de euros, con la previsión de comenzar a funcionar en 2026 y la creación de más de 15 puestos de trabajo directos.
El proyecto se posiciona como una de las iniciativas industriales más relevantes del sector de la bioenergía en Extremadura y un "motor clave para el desarrollo rural sostenible de la región", señala la compañía en un comunicado.
Para completar los recursos necesarios se ha contado con la "sólida colaboración" entre el sector público y privado, conformando una estructura de financiación mixta que "refuerza el compromiso con la transición energética, la economía circular y la reactivación del entorno rural".
La planta, cuya entrada en operación está prevista para el año 2026, tendrá una capacidad de producción anual superior a 40.000 toneladas de pellets, que serán destinados al mercado doméstico e industrial, lo que la sitúan entre las cinco principales fábricas españolas.
La planta se ha dimensionado para usar alrededor del 50% de la disponibilidad de materia prima en la Sierra de Gata y Hurdes, garantizando la sostenibilidad del proyecto a largo plazo "sin tensionar el ecosistema local".
El proyecto permitirá la creación de más de 15 empleos directos y se espera que genere y consolide 80 empleos indirectos en actividades como la gestión forestal, el transporte y servicios auxiliares.
La iniciativa se considera una "infraestructura clave" para un territorio sostenible dentro de la estrategia integral para la valorización energética de la biomasa forestal de la comarca de Sierra de Gata, un área con "abundantes recursos forestales y la necesidad de una gestión sostenible" que contribuya a la prevención de incendios y a la dinamización económica de la zona.
Además, se espera que en torno a la fábrica surja un tejido industrial capaz de desarrollar productos de alto valor añadido vinculados a la bioeconomía, generando sinergias en la producción de derivados forestales y agrícola, impulsando la economía circular y fijando población en los pueblos de la comarca.

