El Paseo de Roma contará con dos esculturas talladas en troncos procedentes de árboles afectados por las borrascas del pasado mes de enero. Una original iniciativa artística que simboliza el legado histórico y patrimonial de la ciudad, integrando memoria, sostenibilidad y cultura en un mismo espacio.
Estas obras, que han comenzado esta semana en el entorno cercano al Puente Romano y a la Alcazaba árabe, están realizadas por la escultora extremeña Lupe Arévalo en colaboración con el Ayuntamiento de Mérida, a través de FCC Medio Ambiente. La propuesta representa una alegoría a Mérida a través de elementos simbólicos como la Loba Capitolina y el ánade real, evocando el legado romano y árabe que posee la ciudad.
Además, las esculturas rinden homenaje al río Guadiana como enclave estratégico y elemento vertebrador de su historia y riqueza natural. Una de las esculturas incorporará el término latino “Ana”, mientras que la otra incluirá la palabra árabe “wādi”, reforzando así el vínculo entre cultura, historia y entorno.

