El hallazgo ha tenido lugar durante los trabajos iniciales de excavación, cuando el personal técnico detectó la presencia de elementos que podrían corresponder a estructuras de valor histórico, posiblemente restos de antiguos edificios. Este descubrimiento ha provocado un retraso significativo en la construcción de una infraestructura esencial para mitigar el riesgo de inundaciones en las zonas más vulnerables del municipio.
El proyecto, temporalmente paralizado, incluye la construcción de un nuevo colector de pluviales que permitirá canalizar el agua de lluvia desde la calle Barranquet hasta el tanque de Sant Blai. Con un diámetro de 800 mm, este colector dará continuidad al sistema de evacuación ya existente y se conectará al pozo de residuales ubicado en la plaza Sant Blai. Las obras contemplan la excavación, desmontaje parcial del pozo, conexión, reconstrucción y tapado, garantizando una integración completa con la infraestructura actual.
El tanque de tormentas de Sant Blai será el segundo en construirse durante la presente legislatura, lo que permitirá que en alrededor de dos años Burriana cuente con dos tanques operativos, consolidando así una estrategia global contra las fuertes precipitaciones.

