Vox ha readmitido, tanto en el partido como en su grupo municipal en el Ayuntamiento de València, a los dos concejales de esta corporación, Juanma Badenas y Cecilia Herrero, que dejaron la formación que preside Santiago Abascal en marzo y quedaron integrados en este consistorio como no adscritos.
Este movimiento ha permitido que el gobierno de la ciudad --encabezado por la 'popular', María José Catalá, e integrado también por Vox-- mantenga la mayoría y quede asegurada la estabilidad.
De hecho, Catalá ha acometido una remodelación, cuyas cuestiones más esenciales son las siguientes: el segundo teniente alcalde será Pepe Gosálbez (Vox), la tercera teniente alcalde, Julia Climent (PP), y el cuarto, Juan Giner (PP).
Además, Vox tendrá las áreas que llevaba anteriormente, con la excepción de Mayores y la Universidad Popular, que pasan a gestionarse desde el Partido Popular. Juanma Badenas se encargará de la delegación de Patrimonio y Cecilia Herrero la de Responsabilidad Patrimonial.
La primera edil ha subrayado su "satisfacción" por el hecho de que su socio de gobierno "ha conseguido resolver los problemas que se habían suscitado en su grupo municipal en las últimas semanas".
"Siempre apunté a la necesidad desde la responsabilidad que han manifestado gestionar esa situación para que el gobierno municipal vuelva a tener absoluta estabilidad y vuelva a contar con 13 concejales del Partido Popular y 4 concejales del Grupo Vox", ha aseverado.
Badenas anunció su decisión de dejar Vox tras la decisión de este partido, conocida a principios de marzo, de inhabilitarlo para el desempeño de cargo o función en esta formación política o en su representación y de acordar también la suspensión cautelar de sus derechos como afiliado mientras se resuelve el expediente disciplinario que se le ha abierto para investigar la adjudicación de unos contratos.

