El nuevo título permite acreditar tanto la identidad del animal como que está en las debidas condiciones higienico-sanitarias. Las mascotas no pagarán billete, aunque obtener ese carné costará cinco euros. La tarjeta será válida para dos años e incorporará una foto del animal.
El nuevo reglamento de la EMT establece que las mascotas deberán tener el chip identificativo, viajar metidas en un transportín y no pesar más de quince kilos. Por tanto los perros de tamaño más grande seguirán sin poder subir a los autobuses, salvo los perros-guía o los terapéuticos. El transportín no podrá ocupar un asiento ni abrirse durante el trayecto y el responsable de la mascota deberá cambiarse de sitio si algún viajero se siente molesto.

