Mañana miércoles 25, el servicio de taxi quedará suspendido durante 24 horas, salvo servicios mínimos, como medida de protesta ante lo que consideran una falta de control por parte de la Administración sobre los vehículos de alquiler con conductor.
En la Marina Baixa, el sector denuncia que en los últimos meses ha aumentado de forma considerable el número de VTC, muchos de ellos eléctricos, que según explican estarían realizando servicios urbanos sin la autorización correspondiente.
Los profesionales advierten de que esta situación no solo afecta al empleo y a la viabilidad del taxi en una comarca turística como la nuestra, sino también al bolsillo del usuario, al no existir un control tarifario como el que regula el taxímetro.
Esta tarde, representantes del sector mantendrán una reunión en Valencia con el conseller para solicitar un decreto que delimite claramente las funciones de las VTC y evite la liberalización del servicio urbano.
