En el documento de alegaciones presentado se pide además que “como medida de protección del patrimonio arqueológico eventualmente existente” y ante la carencia de un arqueólogo municipal, ajeno por tanto a los intereses de la empresa adjudicataria del proyecto, “se adopten las medidas necesarias para que se provea por la Conselleria de Cultura de los medios materiales y humanos necesarios para la exhaustiva supervisión y control a pie de obra de los trabajos de excavación”.
Asimismo, se insta a tener en cuenta la sugerencia realizada por la directora de la excavación realizada en los baños árabes, que instó la declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) de esos restos arqueológicos, al tiempo que se reitera la necesidad obtengan esa protección “porque constituye una de las escasas manifestaciones de la arquitectura de la medina islámica, dispone de un edificio singular, bien conservado” que tiene “su planta prácticamente completa y por su relación de las acequias con el sistema de riego del Palmeral”.

