Investigación

La UMH de Elche desarrolla un sistema de visión artificial que dialoga con el cerebro y lo prueban en dos personas ciegas

Del laboratorio de Neuroingeniería Biomédica de la universidad ilicitana

David Alberola García

Elche |

La UMH de Elche desarrolla un sistema de visión artificial que dialoga con el cerebro y lo prueban en dos personas ciegas.
La UMH de Elche desarrolla un sistema de visión artificial que dialoga con el cerebro y lo prueban en dos personas ciegas. | Onda Cero Elche

Investigadores del laboratorio de Neuroingeniería Biomédica de la Universidad Miguel Hernández (UMH) de Elche han desarrollado una nueva generación de neuroprótesis visuales que tienen capacidad para realizar una comunicación bidireccional con el cerebro para conseguir una visión artificial más natural y funcional en personas ciegas.

El nuevo sistema ha sido probado con resultados prometedores en dos personas ciegas.

Se trata de un sistema de visión artificial cortical que trata de emular el proceso natural de la visión. Para ello utiliza una pequeña cámara externa integrada en unas gafas que sustituyen a la retina. La información se procesa electrónicamente y se convierte en patrones de estimulación eléctrica que son enviados a la parte del cerebro que se encarga de procesar la información visual, es decir la corteza occipital”.

Los investigadores han asegurado que no se trata de “volver a ver”, sino de recuperar una “visión funcional” para tareas simples como orientación, movilidad, leer caracteres o ver números grandes.

Una de las novedades relevantes del dispositivo diseñado es que puede establecer un diálogo bidireccional con el cerebro y a la vez que se generan los estímulos eléctricos que crean las percepciones visuales registran la actividad cerebral y ajustan los patrones de estimulación en función de la respuesta de las neuronas que rodean a los electrodos, igual que sucedería en condiciones normales.

Los resultados obtenidos en las pruebas son alentadores para el desarrollo de una neuroprótesis visual que pueda ayudar a personas ciegas o con baja visión residual a mejorar su movilidad, e incluso de una forma más ambiciosa a percibir el entorno que las rodea y orientarse en él.

“La visión no es un proceso pasivo, sino un intercambio constante de señales e información entre el ojo y el cerebro”, ha afirmado que Eduardo Fernández Jover, catedrático de la UMH de Elche que lidera el estudio, que también ha apuntado que “de manera que los sistemas artificiales tienen que suplir también esta función e intentar replicar el funcionamiento del sistema visual”.