El Hospital General Universitario de Elche ha logrado reducir las infecciones relacionadas con la cirugía en más de un 80 %.
El hito ha sido alcanzado en el marco del programa ‘Infección quirúrgica zero’. Además, durante el último año el hospital no ha registrado infecciones quirúrgicas en procedimientos como la cirugía de colon y la implantación de prótesis de cadera, que es un resultado que pone de manifiesto la eficacia de las medidas preventivas implantadas y el elevado grado de compromiso de los profesionales implicados.
Desde el Hospital General ilicitano se ha explicado este viernes que la tasa global de infección quirúrgica en las intervenciones monitorizadas ha pasado del 9,26 % registrado en el periodo 2011-2012, antes de la implantación del programa, al 1,73 % actual, “lo que refleja una mejora sostenida de los indicadores de calidad asistencial”.
El programa ‘Infección quirúrgica zero’ se basa en la aplicación de cinco prácticas preventivas concretas respaldadas por la evidencia científica para minimizar el riesgo de infección durante todo el proceso quirúrgico.
Las medidas contempladas en el programa sanitario incluyen la administración adecuada de la profilaxis antibiótica, la correcta antisepsia de la piel, el tratamiento del vello quirúrgico cuando está indicado, el mantenimiento de la temperatura corporal durante la intervención y el control de la glucemia en el periodo perioperatorio.
A ellas se suman otras estrategias incorporadas por los distintos servicios quirúrgicos como los programas de prehabilitación y rehabilitación multimodal, el impulso de la cirugía mínimamente invasiva, la utilización de suturas impregnadas con antiséptico, protectores-retractores de doble anillo o los sistemas de presión negativa en determinadas intervenciones.
En el Hospital General de Elche el grado de cumplimiento de esas medidas se sitúa entre el 94 % y el 98 % de los pacientes intervenidos.
Además de mejorar la seguridad de los pacientes y favorecer una recuperación más rápida, la reducción de las infecciones quirúrgicas reduce las complicaciones asociadas a la cirugía y contribuye también a un uso más eficiente de los recursos sanitarios al evitar ingresos prolongados y tratamientos derivados de este tipo de infecciones.

