La Junta de Gobierno Local en el Ayuntamiento de Elche ha dado luz verde en su reunión de este jueves a la contratación de los proyectos de desmontaje de la fachada del viejo edificio Nuevos Riegos El Progreso, emplazado en la plaza de Constitución, y del de construcción del nuevo inmueble proyectado en esa parcela.
La elaboración de ambos documentos se ha adjudicado a un despacho profesional de arquitectos por un importe de 76.000 euros y ahora dispone de un mes como plazo máximo para tener el proyecto de desmontaje de la fachada y de sesenta días para contar con el de construcción del nuevo edificio.
A continuación de procederá a la adjudicación de la construcción del nuevo edificio que podrían iniciarse antes del mes de junio, según ha asegurado el alcalde Pablo Ruz que ha puesto en valor que el actual equipo de gobierno ha dado solución a un problema que estaba “encallado” desde hace casi una década: “Después de diez años de idas y venidas de un problema político, urbano y social que afectaba a toda la ciudadanía, hoy avanzamos hacia su fin”, ha afirmado Ruz, que ha destacado que todo ““es el fruto del trabajo y del esfuerzo de la concejalía de Estrategia Municipal, que ha conseguido desencallar uno de los dos grandes problemas urbanísticos que tenía la ciudad, junto al Mercado Central”.
Se trabaja con la previsión de que los trabajos de desmontaje de la fachada del actual edificio puedan comenzar en torno al próximo mes de junio.
Características del nuevo edificio
El antaño edificio Nuevo Riegos El Progreso va a ser transformado en un nuevo inmueble de casi 1.000 metros cuadrados de superficie construida. El inmueble, que se va a destinar a oficinas municipales, tendrá sótano, planta baja y cuatro plantas en altura.
En el proyecto se tendrá que incorporar la reproducción de la fachada original del edificio de Nuevos Riegos El Progreso.

Francisco Soler, concejal de Estrategia Municipal, ha detallado que cada planta dispondrá de espacios diáfanos de una superficie aproximada de 130 metros útiles, con posibilidad de compartimentación flexible mediante mamparas de vidrio para favorecer la iluminación natural.
El presupuesto estimado de ejecución de la obra asciende a 1,9 millones de euros: “La solución arquitectónica respetará la imagen tradicional del entorno, pero sin perjudicar la funcionalidad de una plaza muy transitada”, ha apuntado Soler que ha explicado que, con el retranqueo de la fachada se alineará a la calle, lo que se podrá volver a habilitar los dos carriles de circulación en ese tramo de la calle Almórida.

