En plena quinta ola de calor del verano, los sindicatos reclaman una mayor adaptación de los convenios colectivos a unas temperaturas cada vez más extremas. Advierten de que algunos trabajadores de la provincia de Castellón desarrollan su actividad por encima de los límites establecidos y piden reforzar las inspecciones laborales, además de animar a los propios trabajadores a denunciar estas situaciones. Las propuestas sindicales pasan por adelantar las jornadas, establecer pausas adicionales, garantizar zonas de sombra o suspender determinadas tareas durante las horas de mayor riesgo.
La agricultura es uno de los sectores más afectados por el cambio climático. Las altas temperaturas en el campo han trasladado algunos trabajos a jornadas nocturnas, pero también repercuten directamente en las cosechas y en los costes de producción. El estrés térmico puede provocar menores calibres, pérdida de floración y un aumento de las plagas, mientras que la exposición directa al sol puede dañar frutas y hortalizas hasta hacerlas no aptas para su comercialización en fresco. Desde la Unió Llauradora aseguran que ya están aplicando medidas de prevención para hacer frente al calor.
Y es que la intensidad de este episodio se ha dejado notar especialmente durante las últimas horas. Castellón capital registró 38 grados a la una de la madrugada, después de una jornada en la que se superaron los 45 grados en puntos como Betxí, Almassora y Fanzara. Almenara rebasó los 43 grados y Cirat, Eslida, Jérica, Soneja, Xóvar y Artana superaron los 42.
Hoy la provincia mantiene aviso amarillo por lluvias, tormentas y altas temperaturas entre las doce del mediodía y las ocho de la tarde, mientras continúa el nivel 3 de riesgo extremo de incendios, con especial preocupación en el perímetro del incendio de Vall d’Uixó, todavía no extinguido.

