El trabajo constante de los medios de extinción aéreos, que han estado soltando cargas de agua cada cinco minutos sobre la ermita de Santa Bárbara, en la localidad castellonense de Onda, ha logrado salvar de las llamas, justo cuando el fuego la rodeaba, esta singular construcción y uno de los lugares más emblemáticos del municipio.
Durante más de dos horas, y bajo la atenta mirada de los vecinos que se acercaban al lugar, los aviones han estado descargado agua sobre los alrededores de la ermita, que algunas fuentes datan de principios del siglo XVI.
La ermita, ubicada en un cerro de las estribaciones del Montí a una altura de 326 metros, dominando el panorama de la Plana hasta el mar, es una imagen típica del municipio castellonense, y ha estado a punto de sucumbir ante las llamas del incendio que se originó hace cinco días en Vall d'Uixó y que ya ha arrasado 9.300 hectáreas.

