La provincia de Castellón marca la finalización gradual de la temporada alta turística en la primera quincena de octubre, con una ocupación media del 62,4%, según ha informado la patronal hotelera Hosbec. Esta cifra supone un leve descenso respecto al 64,9% registrado en el mismo periodo del año anterior.
Desde Hosbec, se destaca que este "descenso leve se enmarca dentro de la transición natural hacia los meses de menor actividad turística, cuando comienzan a notarse los primeros cierres de establecimientos y la oferta se ajusta al ritmo otoñal".
La demanda turística mantiene un carácter principalmente nacional, con los viajeros españoles representando el 69,2% del total de estancias. Le siguen los mercados tradicionales europeos, encabezados por Reino Unido (4,7%), Francia (4,5%) y Alemania (3,9%). Según la patronal, este patrón "confirma el peso del turismo de proximidad como sostén principal del destino en la recta final del año".
Por categorías, los hoteles de cuatro estrellas alcanzaron una ocupación media del 62,8%, mientras que los de tres estrellas se situaron en el 57,9%, ambos con ligeros retrocesos frente a 2024. Hosbec subraya que estos datos "reflejan una pausada desaceleración, habitual en este tramo del calendario, cuando la actividad se concentra en fines de semana y festivos, y el viajero busca escapadas más breves o experiencias rurales y gastronómicas".
De cara a la segunda quincena de octubre, la patronal prevé una ocupación del 61%, lo que confirma "una normalización estacional que da paso a la temporada de otoño-invierno". A pesar del descenso, Castellón sigue siendo "un destino tranquilo y diverso, combinando el turismo litoral con el interior, y apoyándose en un visitante fiel que sigue apostando por la provincia más allá del verano".

