La provincia de Castellón ha registrado una Semana Santa excepcional, superando las previsiones de ocupación hotelera marcadas por la patronal HOSBEC. Según los datos recabados por BigData HOSBEC, la ocupación en la provincia alcanzó el 84%, mientras que Peñíscola se situó como el destino más demandado, con un 85,3% de sus plazas hoteleras ocupadas.
La buena climatología, junto con una oferta hotelera moderna y plenamente operativa, han sido claves para este resultado, que también refleja un incremento en las reservas de última hora. “Todos los pronósticos y objetivos se han cumplido”, destacan desde HOSBEC, señalando que la Semana Santa ha funcionado como un excelente inicio de la temporada turística.
El mercado doméstico ha tenido un papel protagonista en Castellón, representando el 62% de los turistas alojados, frente al 38% de visitantes internacionales. Entre estos últimos, destacan viajeros procedentes de Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Alemania y Estados Unidos.
Además de la alta ocupación, las tarifas medias se han incrementado un 3,7% respecto a la Semana Santa de 2025, lo que supone una mayor recaudación tributaria derivada del consumo turístico. Los efectos positivos de la Semana Santa también se prevé que se prolonguen durante la semana de Pascua, un periodo de vacaciones escolares que se espera mantenga buenos niveles de reservas y la reactivación del segmento MICE (empresas y congresos).
Peñíscola y el resto de la provincia demuestran así su capacidad para atraer turistas nacionales e internacionales, consolidándose como destinos de referencia en la Comunidad Valenciana, capaces de combinar calidad, buena gestión hotelera y una experiencia turística completa.

