Casa 47, la Entidad Estatal de Vivienda, ha abierto una convocatoria para acceder a viviendas en régimen de alquiler asequible en la Comunitat Valenciana. En la provincia de Castellón se ofertan 157 viviendas, según el comunicado del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana.
Los inmuebles están repartidos entre Benicarló (24 viviendas), Burriana (12), Castellón de la Plana (18), Chilches (40), Moncofa (7), Peñíscola (18), San Jorge (5), Sant Joan de Moró (10) y Vila-real (23).
En el conjunto de la Comunitat Valenciana, la convocatoria contempla 398 viviendas, de las que 153 se encuentran en Alicante, 157 en Castellón y 88 en Valencia.
Las viviendas disponibles tienen superficies de entre 30 y 160 metros cuadrados y un precio mensual de alquiler de entre 350 y 1.066 euros, dependiendo del municipio. El comunicado señala que en Castellón y Alicante la renta media por metro cuadrado es de 6,43 euros.
Las inscripciones pueden realizarse hasta el 21 de septiembre a través del portal de Casa 47. Las personas interesadas pueden consultar una ficha individual de cada vivienda, con fotografías, ubicación, precio mensual y la renta anual de la unidad de convivencia que puede acceder al inmueble.
Requisitos para acceder a las viviendas
Entre las condiciones establecidas figura que las unidades de convivencia no pueden tener una vivienda en propiedad y deben acreditar unos ingresos netos conjuntos de entre 16.800 y 63.000 euros, equivalentes, según el Ministerio, a entre dos y 7,5 veces el IPREM.
La solicitud puede realizarla cualquier persona con nacionalidad española o residencia legal en España, sin límite de edad.
Las viviendas se asignarán mediante sorteo ante notario, una vez comprobado que las personas solicitantes cumplen los requisitos. Después de la asignación provisional, las personas beneficiarias podrán visitar el inmueble y, si se adapta a sus necesidades, se procederá a la firma del contrato y a la entrega de llaves.
El contrato podrá tener una duración de hasta 75 años, con un alquiler inicial de 14 años y prórrogas automáticas de siete años, siempre que se mantenga la mayor parte de las condiciones.

