La exclusión social sigue agravándose en la diócesis de Segorbe-Castellón. Así lo ha advertido el director de Cáritas Diocesana, Francisco Mir, durante el balance de los seis primeros meses de 2026, en el que ha reclamado una respuesta conjunta de administraciones, empresas, entidades y ciudadanía para hacer frente a una realidad que califica de "tremenda". Además, ha recordado que continúa abierta la campaña de donaciones para apoyar a las personas afectadas por los terremotos en Venezuela.
Mir asegura que las conclusiones de la Memoria de 2025, presentada hace apenas un mes durante la Semana de la Caridad, no solo siguen plenamente vigentes, sino que la situación ha empeorado. En su opinión, la pobreza se está cronificando y afecta cada vez con mayor intensidad a las personas en situación de exclusión social.
La vivienda, el principal obstáculo
Desde Cáritas Diocesana señalan que el acceso a una vivienda digna se ha convertido en el principal freno para la inclusión social. La entidad destaca que el precio del alquiler ha aumentado alrededor de un 8 % en el último año, mientras que el de la compra de vivienda se ha incrementado un 14,6 %.
Para la organización, detrás de estas cifras hay familias que no pueden acceder a un hogar, una circunstancia que dificulta cualquier proceso de integración social y laboral.
Empleo inestable y pobreza persistente
A esta situación se suma la precariedad laboral. Según explica Cáritas, muchas personas consiguen empleo, pero no logran mantenerlo de forma estable, especialmente en sectores con salarios bajos y escaso valor añadido.
La entidad advierte de que esta combinación de empleo inestable y dificultades para acceder a una vivienda provoca un deterioro progresivo en la salud emocional de las personas atendidas, con consecuencias como estrés crónico, desmotivación, conflictos familiares e impacto directo en los menores.
Ante este escenario, Francisco Mir ha hecho un llamamiento a la corresponsabilidad de toda la sociedad para responder a una realidad que considera cada vez más preocupante.
Solidaridad con Venezuela
El director de Cáritas Diocesana también ha pedido que no decaiga la solidaridad con las personas afectadas por los terremotos en Venezuela. Mir ha recordado que la campaña de donaciones continúa abierta y ha defendido mantener una ayuda sostenida en el tiempo, adaptada a las necesidades que vaya trasladando Cáritas Venezuela durante las fases de recuperación.

