El Villarreal de Iñigo Pérez continúa sin conocer la victoria después de las tres primeras jornadas de Liga. Un arranque que, inevitablemente, coloca parte de la atención sobre el nuevo entrenador, después del importante relevo producido en el banquillo amarillo. Sin embargo, la historia reciente del club invita a no precipitarse y recuerda que un inicio complicado no tiene por qué marcar el devenir de una temporada.
Y para ello existe un precedente especialmente significativo: el de Manuel Pellegrini, uno de los técnicos más importantes que han pasado por el Villarreal.
En la temporada 2004/05, el club castellonense apostó por un entrenador chileno que llegaba sin experiencia en el fútbol europeo. El comienzo de Pellegrini tampoco fue sencillo. El técnico tuvo que esperar hasta la sexta jornada para lograr su primer triunfo y, durante esas primeras semanas, la confianza en su proyecto fue puesta a prueba.

Sin embargo, aquel equipo terminó convirtiéndose en uno de los más recordados de la historia del Villarreal. Pellegrini llevó al conjunto amarillo hasta la tercera posición de la clasificación y desarrolló un estilo de fútbol atractivo y preciosista que todavía permanece en la memoria de los aficionados de La Plana.
Aquel inicio estuvo marcado por la paciencia. El Villarreal perdió ante el Valencia (2-1), empató con el Barcelona (0-0), igualó frente al Racing (1-1), volvió a firmar tablas contra el Sevilla (0-0) y cayó en el Vicente Calderón ante el Atlético de Madrid (1-0).
Así, hubo que esperar hasta la sexta jornada para celebrar la primera victoria. El 3 de octubre de 2004, el Villarreal se impuso al Zaragoza por 2-0 en El Madrigal, poniendo fin a un arranque en el que todavía no había conseguido ganar.
La Cerámica, una oportunidad para reaccionar
Ahora, el Villarreal afronta un escenario diferente después de haber disputado sus tres primeros encuentros a domicilio. El calendario del conjunto castellonense se intensificará durante el mes de septiembre, con cinco partidos en apenas quince días.
Dentro de ese exigente tramo, La Cerámica puede convertirse en un aliado. El Villarreal disputará como local tres encuentros de Liga ante Deportivo de La Coruña, Betis y Levante. A ellos se sumarán la visita al Málaga y el estreno en la Champions League frente al Borussia Dortmund.
El calendario ofrece, por tanto, una oportunidad para cambiar la dinámica y empezar a sumar triunfos. La historia del club, eso sí, aconseja mantener la serenidad. El precedente de Pellegrini no asegura que la situación actual vaya a terminar de la misma manera, pero sí demuestra que un comienzo sin victorias no tiene por qué anticipar el resultado final de una temporada.
En Vila-real, por tanto, el pasado invita a apostar por la calma antes que por la alarma.

