Un nuevo incendio provocado aviva la tensión en el barrio de l'Alquerieta, en Alzira, como represalia por el tiroteo mortal del pasado domingo en el que falleció Enrique Moreno, de 56 años. Y cuyo entierro finalmente ha tenido lugar este mediodía en el cementerio municipal de Alzira.
En esta ocasión, las llamas han destruido una vivienda deshabitada en la calle Sagrada Familia, propiedad de los hermanos detenidos por el crimen. En la casa no había nadie porque, según ha podido saber Onda Cero, han abandonado la ciudad de Alzira todos los familiares de los detenidos por el crimen.
El fuego, desatado a las 3:30 horas de este jueves, obligó a la Policía Local y Nacional a evacuar a dos mujeres mayores de las casas colindantes. Con este incidente, ya suman cuatro ataques de venganza contra los arrestados, incluyendo el incendio previo de otra casa, una caseta de campo y un coche.

