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Detenidos en Alicante cuatro agentes inmobiliarios por engañar y estafar a extranjeros en la compra de viviendas que nunca se formalizaron legalmente

Los engañados son extranjeros en situación de vulnerabilidad que desconocían el proceso de compra de una vivienda y de los trámites necesarios para formalizarla

Europa Press | Redacción

Alicante |

Los agentes registran una de las inmobiliarias
Los agentes registran una de las inmobiliarias | Policía Nacional de Alicante

La Policía Nacional ha desarticulado en la ciudad de Alicante una organización presuntamente dedicada a estafar a terceras personas con operaciones hipotecarias para la compra de viviendas.

En el marco de esta operación, han sido detenidas cuatro personas. Se trata de tres varones y una mujer, todos ellos empleados de dos inmobiliarias y que están acusados de los delitos de estafa, falsedad documental, coacciones y contra los derechos de los trabajadores. Y es que dos de ellos tenían trabajando a una persona extranjera sin cumplir con las condiciones laborales y de Seguridad Social.

La mayoría de los estafados son extranjeros. De hecho, los presuntos implicados se habrían aprovechado del desconocimiento de las víctimas sobre el proceso de compra de una vivienda y de los trámites necesarios para formalizarla. También se aprovecharon de su situación de vulnerabilidad, dado que residían en inmuebles de alquiler y debían abandonarlos en un corto plazo de tiempo, lo que habría incrementado la presión y facilitado la comisión de los engaños.

Condiciones ventajosas para que 'picasen'

De acuerdo con la Policía Nacional, al parecer, a las víctimas se les ofrecía la supuesta adquisición de propiedades inmobiliarias en condiciones ventajosas. Tras abonar importantes cantidades de dinero en concepto de reservas y arras, eran instadas a firmar documentación aparentemente oficial, entre la que se incluían simulaciones bancarias presuntamente manipuladas para dar apariencia de viabilidad a las operaciones.

Sin embargo, cuando llegaba el momento de formalizar y culminar las transacciones, las víctimas descubrían que se trataba de una estafa, evidenciándose entonces el grave perjuicio económico ocasionado, el cual superaba los 100.000 euros.

A este daño económico se sumaría el impacto personal y social sufrido por los afectados, quienes, en algunos casos, agotaron sus ahorros o solicitaron préstamos personales para hacer frente a los pagos exigidos, llegando incluso a quedarse sin vivienda o en situación de extrema vulnerabilidad.

Tras la práctica de las diligencias policiales, uno de los detenidos, el principal investigado, ha sido puesto a disposición de los juzgados de instrucción de guardia de la localidad de Alicante.