Algo más de dos años durarán los trabajos de renovación del histórico Teleférico de la capital. El consistorio ya ha puesto en marcha la licitación para su reforma total con una inversión de más de 30 millones de euros.
Las obras se iniciarán a finales de este año. El proyecto cuenta con un plazo de ejecución del contrato de 26 meses desde su formalización: catorce meses para el proyecto y ejecución de las obras y otros dos meses, tras la finalización de las obras, que contemplan la puesta en marcha, seguimiento y primera revisión anual del fabricante.
La instalación ha tenido que ser renovada debido al desgaste temporal sufrido desde su apertura en 1969, que ocasionó la suspensión del servicio y su cierre en 2022 tras una inspección de cable con resultado desfavorable.
Se reformarán las estaciones, se sustituirán todas las cabinas y se instalará un nuevo sistema tecnológico para convertirlo en un atractivo y moderno activo turístico. Además, su funcionamiento será completamente automático y seguro, con alta capacidad, que garantizará la accesibilidad universal y lo convertirá en un medio de transporte respetuoso con energía limpia como fuente de alimentación y bajas emisiones de ruido.
El Teleférico de Madrid fue inaugurado en junio de 1969 por el entonces alcalde de Madrid, Carlos Arias Navarro. Las obras comenzaron a mediados de 1968 y concluyeron en el plazo de un año con una inversión inicial de 100 millones de pesetas.
El Teleférico tiene una longitud de 2.500 metros y dos estaciones, la terminal motora en el paseo del Pintor Rosales y la terminal tensora en el Cerro Garabitas, situada en la Casa de Campo. El viaje, con una duración de 11 minutos, transcurre a 40 metros del suelo, asegurando una de las mejores vistas de Madrid.

