La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) activaba este lunes un aviso especial por fenómenos adversos ante la llegada de una nueva ola de calor que afectará a toda la península, con excepción de Canarias y el área cantábrica.
Durante este episodio, que se prolongará varios días, se alcanzarán temperaturas máximas de hasta 40 grados en ciudades como Madrid, y mínimas nocturnas que no bajarán de los 24 grados. Esto significa que ni siquiera abrir la ventana por la noche servirá de alivio frente al intenso bochorno.
Desde los servicios de emergencia piden máxima precaución, especialmente en las horas centrales del día, cuando el riesgo de sufrir síncopes o golpes de calor es más alto.
Cómo detectar un golpe de calor a tiempo
Lourdes Camacho, jefa de guardia del SUMMA 112, ha explicado cuáles son los síntomas más comunes del golpe de calor: dolor de cabeza, piel enrojecida, mareos, náuseas, confusión e incluso pérdida de conocimiento. Ante cualquiera de estos signos, se recomienda actuar con rapidez y buscar atención médica.
“Los colectivos más vulnerables son los ancianos, los niños, las mujeres embarazadas y también las mascotas. Estas personas y animales tienen un sistema de regulación térmica menos eficaz, por lo que hay que extremar las precauciones”, subraya Camacho.
Consejos para protegerse del calor extremo
Desde el SUMMA 112 recomiendan:
- Beber abundante agua a lo largo del día, aunque no se tenga sed.
- Evitar comidas copiosas y optar por una alimentación ligera.
- Usar ropa transpirable y holgada.
- No salir a la calle sin protección solar, gorra o sombrero.
- En casa, mantener persianas y toldos bajados durante el día, y ventilar por la noche si las temperaturas lo permiten.
- Utilizar ventiladores o aire acondicionado con moderación.
- Y una advertencia esencial: nunca dejar a niños ni mascotas dentro del coche, aunque esté encendido el aire.
“Aconsejamos a la población mantener una adecuada hidratación a pesar de no sentir sed, evitando bebidas alcohólicas, muy azucaradas o con alto contenido de cafeína. En cuanto a las comidas, se aconsejan comidas ligeras, de fácil digestión y frías, tipo gazpacho, sopas frías o ensaladas”.
En definitiva, hidratación constante, protección solar y sentido común para evitar sustos en una semana marcada por temperaturas extremas. Y si hace falta, sacar el abanico o ponerse el sombrero, aunque no sea el complemento más favorecedor: puede evitar un gran susto.

