Esta acción callejera surge de la necesidad de frenar esta subida y del hartazgo de los ciudadanos a causa del precio del alquiler en Madrid, casi un 60% más caro que la media nacional.
Los carteles que están pegados en paredes, buzones o bancos del famoso barrio bromean con mensajes irónicos como "se alquila pared sin wifi por 700 euros y medio pulmón", sobre los altos precios de los alquileres, que te pueden costar hasta un órgano del cuerpo.


