La edil explicó que la ZBE no limitará el acceso ni impondrá sanciones de forma automática. “Por defecto, estará inactiva y solo se activará si se detectan niveles elevados de contaminación, algo que nunca ha ocurrido en nuestro municipio”, señaló. La zona afectada incluye el entorno peatonal de la calle San Francisco y vías adyacentes como Arcos de San Pedro y calle Trinidad, donde ya existen restricciones de tráfico durante fines de semana y festivos.
La instalación de cámaras y señalización vertical asociada a la ZBE ha sido financiada con fondos europeos, lo que no ha supuesto coste alguno para el Ayuntamiento. Además, estas cámaras permitirán sustituir las actuales vallas metálicas en Arcos de San Pedro, mejorando la imagen urbana y facilitando el control de acceso de residentes, carga y descarga, y huéspedes de hoteles.

