Los indicios apuntaban a una misma persona como autor de los robos, por lo que se comenzó a recabar información de las cámaras de seguridad situadas en las zonas próximas a los vehículos afectados, mientras los especialistas en Policía Científica realizaban minuciosas inspecciones oculares en los coches afectados. Todas las pruebas recabadas durante la investigación llevaron a un joven de 35 años que se había asentado recientemente en la ciudad y contaba con la colaboración de su pareja sentimental, quien le señalaba los vehículos que debía abrir y realizaba labores de vigilancia.
Una vez identificados, se procedió a su detención y al registro en el domicilio de los investigados, donde se hallaron herramientas, equipos de música de vehículos, artículos electrónicos diversos, ropa y gran cantidad de efectos de menor importancia, que fueron reintegrados a sus legítimos propietarios. Además, se les imputó la comisión de un presunto delito de estafa por el uso de una tarjeta bancaria sustraída.
Pocos días después, se registraron otros once robos similares y un delito de hurto en el interior de un vehículo, por lo que la Policía Nacional retomó la investigación sobre estas dos personas, hallando nuevamente indicios claros de su participación en los nuevos robos. El hombre fue nuevamente detenido el 9 de abril y la mujer al día siguiente, pasando ambos a disposición del Juzgado de Guardia de Talavera de la Reina, donde se solicitó la adopción de medidas cautelares debido a la elevada reincidencia de ambos y al grave perjuicio causado a los ciudadanos afectados.

