DONACIÓN DE SANGRE

La Hermandad de Donantes alerta de un descenso de las donaciones tras el traslado al nuevo hospital de Cuenca

Su presidente, Samuel López, señala que la capital continúa siendo la “asignatura pendiente” frente a la elevada fidelidad de los donantes de los municipios, que concentran entre el 70 % y el 80 % de las donaciones de la provincia. La campaña de septiembre recorrerá seis localidades conquenses

Onda Cero Cuenca

Cuenca |

La Hermandad de Donantes de Sangre de Cuenca ha detectado un descenso de las donaciones en la capital tras el traslado de la actividad al nuevo Hospital Universitario. Su presidente, Samuel López, ha explicado en Onda Cero Cuenca que la mayor distancia del centro sanitario y la ubicación del punto de donación dentro del complejo están dificultando la captación de donantes.

La situación contrasta con la respuesta que encuentra la Hermandad en el medio rural. López estima que entre el 70 % y el 80 % de las donaciones de toda la provincia proceden de las colectas realizadas en los municipios. Como referencia, de las alrededor de 6.500 donaciones registradas durante 2025, unas 1.500 se realizaron en el hospital de la capital. “Si ya de por sí era un poco nuestro talón de Aquiles, ahora hemos notado también ese descenso por el traslado”, señala.

Con el regreso a la rutina después del verano, la Hermandad intensifica durante septiembre sus colectas por la provincia. El calendario comenzó este 2 de septiembre en Honrubia y continuará por Landete, Huete, Tarancón, La Alberca de Záncara y Cañete. En Huete se aprovechará la cita del día 14 para organizar una competición entre peñas con el objetivo de incentivar la participación. La Hermandad realiza habitualmente entre seis y siete salidas mensuales a diferentes localidades conquenses.

En cuanto a las reservas, López ha realizado un llamamiento especial a los donantes de los grupos 0 negativo y A negativo, al ser menos frecuentes, aunque recuerda que todos los grupos sanguíneos son necesarios. El presidente de la Hermandad insiste en que las necesidades hospitalarias no se detienen durante las vacaciones y resume la importancia de mantener las donaciones con un mensaje: “Si no hay un donante, hay alguien que no puede recibirlo”.