Se acaba de salvar con el Marino de Luanco, el equipo de su pueblo, que seguirá en Segunda RFEF, pero ya tenía decidido dejar el fútbol. Charlamos con el defensa asturiano y recordamos su trayectoria y su paso por el Racing. Fue canterano del Sporting de Gijón y Manolo Preciado le dio la alternativa en el primer equipo. Llegó cedido el primer año y ya contratado el segundo. "Fue mi primera experiencia fuera de casa, así que imagina. Todo los que nos pasó nos hizo crecer y madurar muy rápido", dice. El plante de honor, el ascenso, los impagos... "Fue una situación límite, espero que no le vuelva a ocurrir a nadie dentro del fútbol, pero la plantilla estaba muy unida", asegura rememorando las amenazas y riesgos que sufrieron para jugar el partido de Copa ante la Real del plante.
"Siempre he pensado qué hubiera ocurrido si en la segunda temporada hubiéramos logrado la permanencia. Fue una pena. Teníamos un buen bloque, joven y que estaba muy a gusto en Santander, pero se juntaron muchas circunstancias aquel año. Teníamos mucha proyección. Lesiones, recuerdo una convocatoria internacional de Concha y Fede San Emeterio para un partido clave... Hubo un momento que nos bloqueamos y por eso se buscó el cambio de técnico. Munitis nos aportó mucho por lo que había sido como futbolistas y se esforzó más que nadie para lograr la salvación. Ese año no hubo nada de suerte", apunta el zaguero.
Pedro Orfila sacó una oposición de policía portuario y ahora dedicará mucho tiempo a la bicicleta, una pasión que tiene al margen del fútbol.
