El conjunto menorquín llegará con ventaja al encuentro de vuelta, que se disputará este domingo en un campo que se espera lleno hasta la bandera.
Tras el encuentro, el técnico del Migjorn, Biel Medina, destacó la enorme satisfacción del vestuario, aunque insistió en que todavía “no se ha acabado nada”. El entrenador explicó que el equipo afronta ahora unos días clave para recuperar fuerzas después del gran esfuerzo realizado en Ibiza.
Medina aseguró que el partido respondió prácticamente al planteamiento previsto por el cuerpo técnico. El Migjorn había estudiado al rival mediante vídeos e informes y buscaba mantener viva la eliminatoria para decidirla en casa, aunque finalmente regresó de Ibiza con una ventaja incluso mejor de la esperada.
El técnico subrayó el compromiso colectivo del equipo y la solidez defensiva mostrada durante el encuentro. También valoró el crecimiento del club en los últimos años, apostando por herramientas más profesionales en el trabajo diario, como el análisis de vídeo y la preparación táctica detallada de los partidos.
“El profesionalismo no es solo vivir del fútbol, sino trabajar con seriedad y darle herramientas al jugador para mejorar”, explicó Medina, quien considera que ese crecimiento ha convertido al Migjorn en un proyecto atractivo y competitivo pese a tratarse de un club de un municipio pequeño.
El entrenador también puso en valor la estabilidad del proyecto tras el descenso de la pasada temporada. Lejos de desmoronarse, el club decidió mantener la continuidad del trabajo y ahora vuelve a encontrarse a solo 90 minutos de regresar a una categoría nacional.
De cara al partido de vuelta, Medina reconoció que la gestión emocional será fundamental durante la semana. El técnico considera que el componente psicológico tiene un peso enorme en momentos decisivos y recordó que parte de la plantilla ya vivió situaciones similares hace dos temporadas.
Sobre el Sant Jordi, advirtió que espera un rival intenso y ofensivo, capaz de generar mucho peligro y que no dará la eliminatoria por perdida. Por ello, insistió en que la ventaja de un gol “no significa que nada esté decidido”.
El ambiente previsto para el domingo invita al optimismo en Migjorn Gran. El club espera un campo repleto y una jornada festiva alrededor del partido, en un encuentro que podría convertirse en una de las citas más importantes para el deporte menorquín de los últimos años.
