El Teléfono de la Esperanza atendió 14 llamadas diarias en 2025, con un notable incremento tras la pandemia. Así lo ha dado a conocer la entidad este martes en el año que la entidad cumple 40 aniversario. En cuatro décadas, el servicio recibió 98.540 peticiones de ayuda, el 25% concentradas en los últimos seis años.
Además, ha cambiado el perfil: el 58 por ciento son mujeres y el 42 por ciento son hombres, un porcentaje que ha crecido en los últimos años. La covid-19 acabó con el miedo a pedir ayuda, en palabras de Lino Salas, su portavoz, que ha alertado del incremento del estrés, especialmente entre los mas jóvenes, "lo que en muchos casos deriva en la autolesiones". Entre las conductas de riesgo entre los jóvenes de 12 a 25 años, están la pornografía y el juego.
El Teléfono de la Esperanza en Baleares, formado por un equipo de 30 personas, cumple así 40 años, con el lema ‘Cuidar, desgasta’, con el objetivo para rendir homenaje a las personas que cuidan, porque escuchar a esos cuidadores, es una manera de prevención. Así lo ha asegurado este martes en una rueda de prensa celebrada en Palma su presidenta, Maria Antonia Mateu, que ha insistido en que, tras una bajada importante, "la voluntariedad ha crecido paulatinamente".
Tras la implementación del Chat de la Esperanza, la edad de los que piden ayuda va desde los 12 hasta los 80 años, y los principales motivos son la soledad y la temática suicida. El Teléfono de la Esperanza es el 971 46 11 12.

