SOCIEDAD

El Club de Mar de Palma inaugura su pasarela y culmina una reforma de más de cien millones de euros

El Club de Mar de Palma abre hoy una nueva etapa con la inauguración de su pasarela, el último paso de una reforma que convierte a este puerto privado en una de las instalaciones náuticas más modernas de España.

Onda Cero Mallorca

Palma |

Entrevistas a José Luis Arrom, Director General y Manolo Nadal, Cómodoro del Club de Mar de Palma

El Club de Mar de Palma ha celebrado este lunes la inauguración de su pasarela, el último gran hito de una reforma integral que ha supuesto una inversión superior a los cien millones de euros y que devuelve a este espacio emblemático del Puerto de Palma toda su conexión con la ciudad. Tras cinco años de obras y un proyecto que arrancó en 2012, el club cierra un capítulo de su historia y abre otro con la vista puesta en recuperar el protagonismo que siempre ha tenido en la fachada marítima de Palma.

Un proyecto con más de una década de historia

El director general del club, José Luis Arróm, ha querido poner en valor el esfuerzo que ha supuesto llegar hasta aquí. "Es un logro, un logro ya completado", ha afirmado. Arrón ha recordado que el Club de Mar nació en 1969 con una vocación muy concreta: acoger embarcaciones de gran eslora en un momento en que la tendencia apuntaba hacia barcos cada vez más grandes. Esa identidad, ha subrayado, se mantiene intacta décadas después.

Con la pasarela inaugurada, el club queda físicamente integrado con el Paseo Marítimo de Palma, completando la reforma de toda la fachada marítima. A partir de ahora, irán abriendo progresivamente los restaurantes y locales comerciales del recinto, incluida la mítica discoteca Mar Salada, uno de los espacios más esperados por los palmesanos.

Una escuela de mar para las nuevas generaciones

Más allá de los amarres y la actividad comercial, el Club de Mar tiene una dimensión social y deportiva que sus responsables consideran igualmente importante. Cada año pasan por su escuela alrededor de 1.500 niños que aprenden vela, piragüismo y, sobre todo, a respetar el mar. El Comodoro del club, Manolo Nadal, ha destacado que el objetivo principal no es crear regatistas profesionales, sino que los más jóvenes conozcan el mar y lo hagan suyo.

Nadal ha explicado que la actividad deportiva del club se estructura en tres áreas: la Escuela de Vela, los equipos de competición y la organización de regatas. Además, el club tiene prevista una línea de financiación para que los alumnos de la escuela y los regatistas de sus equipos puedan adquirir su propia embarcación, con el fin de eliminar las barreras económicas que a veces alejan a la gente joven de la náutica.

La Bahía de Palma, un referente náutico internacional

Tanto Arróm como Nadal han coincidido en destacar las condiciones excepcionales de la Bahía de Palma para la práctica de la vela. El elemento diferencial, según el Comodoro, es el embat, el viento local que sopla con regularidad a partir de la primavera y que garantiza las regatas prácticamente a diario. "Hay pocos espacios naturales como este, con esta amplitud y el buen tiempo que realmente hay", ha afirmado Nadal.

Esa reputación ha convertido a las Islas Baleares en un referente náutico de primer nivel a escala internacional, atrayendo cada temporada a navegantes y regatistas de todo el mundo que llegan a las islas en sus propios barcos.

La Illes Balears Clàssic, el gran evento del año

El próximo gran hito del Club de Mar será la regata Illes Balears Clàssic, que este año celebra su trigésima edición. Se trata de una de las tres regatas más importantes de España en su categoría y una de las cuatro o cinco mejores del Mediterráneo. La prueba reúne embarcaciones clásicas de toda Europa y también de países como Argentina, Uruguay, Reino Unido, Francia y Alemania, y convierte la Bahía de Palma en un espectáculo visual único, con aparejos y velas que no se ven en ninguna otra regata.

Desde que arrancó, por la regata han pasado más de 180 barcos distintos, aunque muchos repiten año tras año, como el Rosendo, el Orión, el Marigan, el Argos o el Ardil, embarcaciones que ya forman parte de la historia del club y de la vela balear.